Gastos y Fiscalidad

Retenciones de IRPF: cuándo aplicar 15% o 7%

Una de las dudas más frecuentes al empezar, y de las que peor sientan si se resuelve tarde: un error aquí descuadra tu contabilidad y la de tu cliente.

Qué es una retención

Es un adelanto de tu IRPF que no te paga el cliente a ti, sino que lo ingresa en Hacienda en tu nombre. Por eso resta del total de la factura: cobras menos ahora, pero ese dinero ya está puesto a cuenta de tu declaración de la renta.

Sobre una base de 1.000 € con 21% de IVA y 15% de retención:

  • Base imponible: 1.000 €
  • + IVA (21%): 210 €
  • − IRPF (15%): 150 €
  • Total a cobrar: 1.060 €

¿Tienes que retener?

Si estás dado de alta en una actividad profesional (secciones segunda o tercera del IAE), sí. Si tu actividad es empresarial (sección primera: comercio, hostelería, muchas actividades de obra), normalmente no.

Nunca retengas a un particular

La retención solo se aplica cuando facturas a empresas o autónomos. A un cliente particular jamás se le retiene IRPF, porque un particular no puede ingresar retenciones en Hacienda. Es uno de los errores más repetidos.

El tipo general: 15%

Es el que acompaña a la gran mayoría de facturas de servicios profesionales a empresas.

El tipo reducido: 7%

Puedes aplicar un 7% durante el año en que te das de alta y los dos siguientes, siempre que no hayas ejercido ninguna actividad profesional el año anterior. Está pensado para dar liquidez a quien empieza.

Es opcional: si lo usas cobras más cada mes, pero el IRPF que no adelantas tendrás que pagarlo en la declaración anual. Si prefieres no llevarte sustos en junio, el 15% desde el principio es más conservador.

Avisa a tu cliente de que vas a aplicar el 7% en vez del 15%, porque su gestoría lo comprobará.

Configurarlo en Apafax

Pon tu tipo habitual en Ajustes y se aplicará automáticamente en cada factura nueva. Podrás cambiarlo en una factura concreta cuando toque —por ejemplo, al facturar a un particular, donde hay que dejarlo a 0.

Qué hacer después

Las retenciones que te practican se acumulan en el panel y en el resumen trimestralcomo "IRPF soportado". En enero, tus clientes deberían darte un certificado de retenciones con lo que te han retenido durante el año: cuadra ese papel con tus cifras antes de hacer la renta.